lunes, 28 de junio de 2010

Orfebre: Columna de poesía

Sigo de presumidote:

Primero que nada, les dejo un entrevista de radio, donde hablo un poco acerca de mi y de mi escritura




Después les comento que ya se publico la presentación de mi columna en el suplemento en internet de la revista "La piedra" que lleva por nombre: "papel o tijeras", allí a manera de introducción dejo un texto de Paz con unos textos míos que espero que les gusten, les dejo una probadita para que se aventuren:

"Talla con sus manos las palabras, cual si fueran metales olvidados y preciosos. Talla las palabras este orfebre, y cultiva con ellas el oficio y la belleza. Va surcando sus abismos y parado al borde de su cuerpo, deja caer sobre el papel sus poemas, ya repletos de olvidos, de amores y de ausencias. Y tras el cincel este poeta, que no sabe a que ha venido, descubre otros mundos y hace corpóreo lo inasible."

Aquí la columna completa

También pueden encontrar por ahí la columna vampírica de Ana Martínez Casas

Por cierto, ya entré a la Universidad, por acá les estaré dejando mis experiencias, por el momento me despido.





viernes, 18 de junio de 2010

Al día siguiente no murió nadie



Esta vez todos los nombres
están para llamarte,
para cobijarte entre las paginas
y en el eterno olvidar que es la memoria.

No hay Lisboa,
y la ceguera es permanente.

Esta vez, al levantar la vista rumbo al cielo,
no hay luz que inunde las pupilas, 
no hay viajes ni elefantes,
ni Cristos que recen por nosotros:

Solo tu cuerpo ya inerte
donde las palabras viajan hoy hasta posarse,
donde las comas se amontonan y aglutinan
y la muerte
-¡Oh esta muerte puta!-
descansa junto a tu cama.






En homenaje al Maestro José Saramago y este poema que no acaba.

viernes, 11 de junio de 2010

Periplo de Homero


Espero que todos se encuentren muy bien. He aquí, la invitación a una lectura de poesía.
Para que asistan: para que me acompañen.

Un racimo de poemas y vino de honor.

Este Viernes 25 de junio del 2010.

a las 7:00 pm




"Me faltas aquí,
en este poema, en el otro, en aquel:
me haces falta, 
cuando camino por (tu cuerpo) la acera
y no te veo
y estoy solo
y me haces falta."





miércoles, 2 de junio de 2010

Shakespeare nunca lo hizo: poemas de un pájaro azul en una taberna

Me he dado cuenta de que nunca les he hablado del porque se titula así este blog,  Secuelas de una nota de rechazo es un homenaje a Charles Bukowski el último poeta maldito. La fama de este escritor proviene (principalmente) de su narrativa, y es de ahí de donde he tomado el titulo, la cosa va más o menos así:

"Secuelas de una larguísima nota de rechazo es el primer relato que, con 24 años, escribió Charles Bukowski (...) El relato cuenta de manera magistral los sentimientos de un escritor que continuamente ve cómo son rechazados los originales que envía a revistas y editoriales."

Y a pesar de la maestría narrativa de Bukowski, que tiene sus raíces en Celine, Heminway y que influencia y se deja influenciar por la generación beat, a pesar de su calidad, yo decidí abordarlo desde un lado menos conocido pero más familiar para mi: La poesía.

Es este lado de Bukowski y el que me cautivó totalmente, en el que me identifiqué y desde el que me veo mayormente influenciado. Desde él, fue que encontré a otros grandes como Leopoldo Maria Panero y la misma generación beat (ya antes mencionada). Así he decidido retomar un ensayo extraviado, pulirlo y dejarlo por acá. Espero entonces que disfruten este ensayo-homenaje que aborda precisamente la poesía de Charles Bukowski.



(si a alguien le interesa la narrativa de Bukowski les dejo un link: 
   

Shakespeare nunca lo hizo: poemas de un pájaro azul en una taberna

Acostado sobre el sillón, con una barriga inexplicablemente grande y un poco de cenizas en ella, se encuentra Buck. De una manera inexplicable lleva la boquilla de una cerveza a la boca y da un trago. La habitación es un caos, sin embargo, él permanece quieto, como una estatua inamovible e impenetrable; parece extasiado por mi presencia y toda esta escena (que a simple vista parecería carecer de sentido) adquiere en estos instantes un carácter artístico. Anoche, seguramente ha ido a un bar, se a sentado a observar a las mujeres y mientras fumaba un cigarro, ha localizado cerca de la barra a su presa: su próxima inspiración le está esperando con una pequeña falda fluorescente que deja ver sus nalgas, que al parecer, debido a los años o a la falta de ellos, carecen de forma. Él se acerca lentamente después de haberla visto beber hasta casi no aguantar su propio peso, murmura unas palabras que inclusive en este momento él mismo desconoce y la toma del brazo; juntos caminan por la ciudad oscura, atravesando bares, callejones solitarios y prostíbulos; pero ninguna de esas es su parada, ellos buscan el confortable calor de un pequeño departamento para poder entregar sus cuerpos a la noche. Así, después de haber caminado dando tumbos y en zigzag por al menos dos horas, llegan al lugar en dónde ahora me encuentro frente a él, solo. Mientras recita sus poesías y yo viajo a aquel momento en el que debajo de las estrellas, en esta misma habitación, le hizo el amor, al decimonoveno amor de su vida, que como siempre llevaba una falda diminuta, rosa fluorescente.

Así lo soñé ayer, y al abrir los ojos sin siquiera parpadear, levanté mis brazos medio adoloridos y tome de la mesita de dormir “Poemas del viejo indecente” de Charles Bukowski. Al abrir la primera hoja vi el primer signo de virtud en aquel escritor, en aquel poeta al que acudo por las noches con la soledad ahogándome, o en las mañanas después de haber soñado; y es que acompañadas de un dibujo están escritas las palabras: “these words keep me from total madness” y es así como escribe Bukowski: al borde de la locura, de forma visceral y directa. Poseedor de una belleza antiestética, su poesía entra por la ventana y nos toma desprevenidos para trasladarnos, no al cielo, ni al infierno, sino a algo mucho más puro: la realidad.
Heinrich Karl Bukowski o Charles Bukowski nació el 16 de agosto de 1920 en Alemania, sin embargo en 1923 se muda a Estados Unidos. Su infancia (como la de casi cualquier artista) fue atormentada, su padre le golpeaba (como narra en muchos de sus poemas y en algunos libros) y en la escuela no era muy bien aceptado, esto fue formando su carácter fuerte.
Pese a que a los 24 hizo su primera publicación, no fue sino hasta después de 1955 que empezaría a escribir poesía (su entonces esposa, la escritora y también poetisa Barbara Frye, dudaría múltiples veces de su habilidad1).
Con el tiempo Henry empezaría a publicar sus poemas y sus escritos dejando como marca personal su forma cruda de decir las cosas y su increíble realismo que lo llevaría a ser despreciado por muchos y amado por otros. Su poesía prescinde de la estética concebida en el verso clásico para encontrarnos con nuevas formas de poesía, nuevos recursos.



El amor, la pasión, el sexo, se acercan a Henry como mariposas negras que brillan en un mundo sin matices, completamente blanco, y Henry se deslumbra por su belleza, porque es capaz ver a través de la alas negras, de la oscuridad, para ver la luz aun más pura, saliendo de sus corazones destrozados llenos de alcohol y de sinsabor.


Es tan fácil ser poeta
Y tan difícil ser
Hombre


Charles libera su pájaro azul por las noches, cuando nadie ve, cuando nadie escucha, aunque por el día, es obligado a ser hombre, a mostrar su rostro demacrado. Al salir a la calle sus ojos lastimados parpadean, pues la luz ya no le es conocida, camina entre la gente, dando pasos equivocados, desconcertado, su mirada es voraz, puesto que no ve la poesía que los rodea, y él se da cuenta que es tan fácil ser poeta y tan difícil ser hombre, por eso se encierra en su habitación en las mañanas y le hace el amor a una puta, y se entrega sin dejar que lo sepa, y sediento de este estado puro le hace (también) el amor a su máquina de escribir, mientras a su lado, le acompaña una botella de vodka y su máquina de escribir vomita sus poesías y sus cuentos, pero él sigue solo, dándose sin quererlo, con el alma a flor de piel. Sin embargo, al que se le acerca, le saca los ojos con una de las teclas de su querida maquina… dime Buk, ¿a cuenta gente has matado hoy?.


Poemas de un viejo indecente”, es una válvula de escape, una biblia excomulgada que maldice al destino y le grita. Bukowski se derrama en estas páginas y nos deja saber en confesiones cuanto nos ama, nos muestra su pájaro azul y nos habla de la noche en que iba a morir. Nos araña y nos golpea mientras 40,000 moscas a nuestro alrededor vuelan a la una treinta y seis am y Charles hace alegorías a Celine, Van Gogh y Dostoievski. En estas páginas está la vida plasmada sin decorados innecesarios, como un diamante en bruto: la vida en su máxima belleza decadente.

Entonces las preguntas se hacen obligatorias: ¿qué es un poeta?, ¿qué significa vivir?, preguntas que quedan abiertas y que se responden solo parcialmente, porque la verdad nunca es lo que se espera, y siempre deja un amargo sinsabor.
¿ Es el poeta es el que concibe al mundo desde una visión estética? Pero, y si el mundo es aún más bello porque carece de eso, porque en su imperfección crea prismas que reflejan la gama más amplia de colores.
Y, ¿qué es belleza? Las flores, las putas o el cuerpo de una mujer desnuda, la poesía, el amor o el odio, o quizás una máquina de escribir en medio de una habitación llena de botellas vacías: la belleza es encontrar abajo de la almohada los residuos de una torta de jamón y tener mucha hambre, la belleza, es, quizá, entrar a un bar y desaparecer.


COMO SER UN GRAN ESCRITOR


Tienes que cogerte a muchas mujeres
bellas mujeres,
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y los nuevos talentos.
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.
Anda al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
Aprender a ganar es difícil,
cualquier pendejo puede ser un buen perdedor.
Y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu
cerveza.
No te exijas.
Duerme hasta el mediodía.
Evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.
Acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
Y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.
Quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las arañas, sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
Más
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura.
Quédate con la cerveza,
la cerveza es continua sangre.
Una amante continúa.
Agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa,
dale duro.
Haz de eso una pelea de peso pesado.
Haz como el toro en la primera embestida.
Y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun.
Si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza...
entonces no estás listo
toma más cerveza.
Hay tiempo.
Y si no hay,
está bien
igual.
 



1 Cita requerida tomada de: es.wikipedia.org/wiki/Charles_Bukowski


jueves, 20 de mayo de 2010

La Comida

Sucedió justo en el instante en que me disponía a dar una mordida a aquel taco de barbacoa, un sonido prolífico, un flato de proporciones áureas, un flato de conocimiento ancestral y divino sobre la gramática y semántica del flato. Mi primer pensamiento fue de culpa, durante un instante pensé en mi descaro, pero pronto me vi redimido por la continuación de aquel brutal sonido. Entonces dirigí la mirada a mi costado, donde mi madre sucumbía ante el encanto de una quesadilla de pollo; la idea surgió: quizá mi mamá, en aquel pequeño paraíso construido había decidido dar rienda suelta a aquel dialogo intestinal. Pronto me convencí de que estaba en un error, el sonido sonaba ligeramente lejano y mi mamá no solía entregarse a esas pasiones en publico; sin embargo la mente seguía buscando culpables.

Tratando de no mostrar mi preocupación por el origen de aquel estruendo musical continué comiendo. El paso del tiempo y la innegable calidad del platillo hicieron que lentamente me habituara a escuchar estos continuos gemidos corporales. Mas llamo mi atención que el sonido se detuviera con el último bocado. Nuevamente apenado pedí la cuenta y me pregunte con cierto hálito filosófico: ¿cómo soy capaz de pensar en tremendas estupideces mientras como?

Así, decidido a ignorar por completo el tema, pagué; rápidamente me dirigí a la salida y al subir al carro alcancé a mirar de reojo a la mesera que, ruborizada, se entregaba a una sincera risa.

domingo, 16 de mayo de 2010

Tradiciones

Ayer fuimos a Tlayacapan.


En el camino de ida contábamos nuestras cuitas y veíamos el campo pasar a nuestro lado. La llegada fue sencilla, los vimos caminar y nos bajamos del carro, ya entonces se escuchaba la chirimía, ya entonces el copal dejaba rastro. Entramos en una casa y ahí nos regalaron helado y galletas, mientras en el centro seguían cantando; la tradición hablaba. Habíamos venido por las ropas, aquellas que habrían de vestir al Cristo penitente, al Cristo desnudo.

Después de un rato salimos a la calle para recomenzar el canto, la chirimía que parecía convocar lo místico, un secreto antiguo que en nuestro raciocinio somos incapaces de descifrar pero que cala los huesos. Las flores danzaban mientras nosotros los seguíamos se cerca, siempre como extranjeros, como espectadores de algo maravilloso de de un modo es ajeno y de otro intimo.

Recorrimos parte del pueblo caminando hasta llegar a la capilla del bario de Santa Ana donde destellos luminosos y explosiones indicaban que habíamos recorrido la segunda parte del camino; afortunadamente un nuevo descanso, sin embargo esta vez fue silencioso o por lo menos algunos guardaban ese silencio, los que sabían lo que sucedía. Mientras detrás de las puertas de la capilla se vestía y ungía a Cristo, afuera los niños inocentes corrían.

Un nuevo atisbo de la tradición, de lo mágico; Cornelio nos cuenta que la procesión dura una semana, el martes saldrán rumbo a Chalma lugar donde no solo celebraran misa, sino que celebraran sobre todo el misterio de la comunión (con lo divino y con el hombre). También nos platica que el viaje es largo y cansado, pero que él no puede evitar sentirse atraído y conmovido por lo que ahí sucede, por eso se esfuerza en mantener la tradición: “el cansancio es lo menos importante –nos dice- no importa si eres creyente o no, es imposible no conmoverse”. Algo lo interrumpe: es momento de comenzar una vez más; pero este es el último trayecto (por lo menos del día de hoy) y de nuevo el canto de la chirimía, el redoble del tambor, el copal.

Llegamos a la mayordomía donde dentro de tres días se iniciará la partida a Chalma, aquí nos regalan chocolate caliente y pan y pese a que continúa ritual sabemos que es hora de irnos, las luces se están yendo y el destello de la luna es ahora nuestro único candil. Al partir escuchamos el último gemido de la chirimía.

De regreso solo hay oscuridad, la imagen de la tradición, de lo sagrado, ha dejado huella, la invitación está presente, recorrer el trayecto rumbo a Chalma, pero es imposible y solo nos queda la esperanza de que el año que viene traiga una nueva invitación para contemplar la infinitud poética de lo sagrado.







Regresado a Cuernavaca llega la noticia: “Se extravía el jefe Diego” y el país se conmociona, no por la calidad moral de su persona, sino por la muestra tangible de la inseguridad que vivimos. Me pregunto ¿en un mundo así, dónde está el lugar para lo sagrado?

miércoles, 5 de mayo de 2010

El taller:

Todo se está acabando, y entre esas cosas que terminan, llegó el final de mi curso de creación literaria con maestro y querido amigo Afhit Hernández, como examen final tuve que escribir un poema que contuviera ciertos elementos que lo relacionaran con gemas o alguna otra piedra preciosa, este fue el resultado:



Gema.

A Leopoldo María Panero y su diario de un seductor.
A mi amor, prisma incandescente.



No es tu cuerpo

Lo que en tu cuerpo busco,

Sino un puñado de gemas

Para espolvorearlas sobre tu cuerpo,

Cuerpo que inundado por el sol

Brille cual prisma incandescente.



No es tu cuerpo

Ni tampoco son tus ojos,

Estelas luminosas

Que recuerdan una tierra firme

En que sembrábamos geodas

Y las mirábamos germinar

Tomados de la mano.



No es tu cuerpo

Ni tampoco tus labios

Ya víctimas de un beso,

Ya diamantes transformados

En pétalos negros.



No es tu cuerpo, ni tus brazos o tus senos,

Ni quizá un aullido extraviado

Dispuesto a cristalizar mi falo,

Ya escarcha,

Ya dulce erección

Cubierta de rocío o de perlas.



No es tu cuerpo

Lo que en tu cuerpo

Busco,

Sino el leve gemir

Del cuarzo que se extravía

En el vértice de tu sexo.

 
 
 
 
 
También salió por ahí un cuento pero no le he trabajado, quizá después aparezca por acá.
 
Por cierto les dejo una liga en la que pueden encontrar el último poemario de Afhit Hernández "León Alado" completo y totalmente gratuito. No se pierdan la oportunidad de leerlo.
 
http://leon-alado.blogspot.com/2010/04/todo-el-libro-leon-alado.html
 


Pd. La foto es mía.