martes, 7 de julio de 2009

Lady madonna

Lady Madonna

martes, 07 de julio de 2009

En memoria de Michael Jackson

Después de tres besos llega el renombre,

No hay porque quejarse

El cielo está poblado de estrellas

Y se necesita un tío gordo

Que luche por el periódico hasta la muerte

Para entender

Que las noticias continuaran igual.

Pegaremos un poster de Michael

Para viajar en nuestro yellow submarine.

Definitivamente

(Aunque las estrellas se mueran

Y no

Haya periódico)

No tenemos de que quejarnos

Ya que estas aquí

Prometiendo

Otra vez

Tu cuerpo.

lunes, 8 de junio de 2009

un lado animal


Mientras escribo mi primo ve las luchas en la televisión  y de un momento a otro me encuentro gritando, sufriendo y maldiciendo frente a la pantalla, la adrenalina corre por mis venas y salto como orangután clamando por sangre, después de todo hay algo hipnotizante en este deporte, la idea del contacto físico despierta nuestro lado animal y a ese no hay quien lo pare. Al final me quede pensando en ese animal que hay dentro de mi ¿qué pasara el día que no pueda controlarme más?  Bueno no sé, pero espero tener a alguien a mi lado para compartirlo.

Para terminar con este post animal, les dejo con un mini cuento que escribí inspirado en un sucedo reciente:

 

Sentado en un sillón sucio y cubierto de manchas, S. se refugia en la oscuridad para tomar el teléfono y marcar el número de aquella chica cuya voz anhela. El nombre de la joven es A. y S. la conoció cuando él era joven y ella lo era aun más, la primera vez que le dirigió la palabra ella llevaba un par de coletas que la hacían ver como una hermosa colegiala, ¿cómo estas bonita? y las demás palabras sobraban, S. había perdido el corazón entre el rubor de aquella chica. Sin embargo un día sombrío A. desapareció, su padre decidió llevarla lejos y S. no volvió a saber nada de ella, aun así guardo dentro de si la imagen de aquella joven y cada noche la atesoraba. Después de mucho tiempo S. consiguió el numero de aquella joven y en una noche oscura decidió llamarle, tomo el teléfono y marco el numero mientras acompañaba el sonido de la noche con un respirar profundo, como el de un toro apunto de atacar.

Su cuerpo estaba cálido y podía sentir el sudor recorrer todo su cuerpo, el contacto con el auricular era frio pero el escuchaba el largo y ensordecedor ruido del teléfono con su respiración profunda, de toro.

Nadie responde del otro lado, solo el sonido ensordecedor pero S. no se rinde y continúa llamando.

Cuando se encuentra desesperanzado un mensaje llega, alterando aquel sonido continuo, S. toma su celular y lo abre con prisa:

 

Hi, soy el novio de A., ella no tiene crédito, y ps esk se sako de pex x tantas llamadas…

El mensaje es un balde de agua fría, S. sabe lo que significa y se levanta del sillón, se limpia el sudor con una toalla y coloca sus ropas de nuevo en su cuerpo, después enciende la luz, toma su celular y escribe:

 

Enserio perdón solo quería hablar contigo. Lamento haberte molestado. Sabes que siempre me has gustado y supongo que me emocioné. No te molestare de nuevo. Me quedo con tu hermoso recuerdo. Por cierto, pudiste decírmelo tú.

Así coloco de nuevo el celular en su lugar, lentamente se dirigió rumbo a la cocina y esculco los cajones, al encontrar lo que buscaba regreso a aquel sillón sucio y abrió lentamente su carne dándole forma de una A., después de todo, hay algo A.nimal en el amor.

domingo, 7 de junio de 2009

Noticias que duelen y sin coraje para escribir

Habrá que hablarle a los poetas muertos, al Benedetti que se me escapo cuando más lo necesitaba, porque la aurora es traicionera y estas soledades acompañadas de hastío me llaman. Me costó descubrirte entre mis recuerdos y buscarte cuando ya te habías ido, tarde demasiado en encontrar las palabras, pero siempre hay un “Canto de amates”  para descubrir que no hay otra cosa en este mundo más que belleza.

 

 

Ha pasado (creo) un poco más de un mes desde la última vez que escribí por aquí y han pasado muchas cosas  que parecen ya no ser noticia pero que siguen inundando mi corazón, en esta ocasión la computadora reproduce “mind’s eye” de wolfmother  y yo consigo el valor para escribir lo que  me duele, se me fue Benedetti y no tuve tiempo de decirle adiós, el mundo se volvía pequeño y las luces en las calles se fueron apagando una a una así que me dirigí a mi cuarto a buscar algún poema que fuera mas mío, mas real, pero suele suceder que al llegar al nuestro destino el objeto del deseo se haya esfumado y así sucede, la computadora se enciende y la noticia aparece como un balde de agua fría: Benedetti a muerto.

No queda entonces otra solución que vagar en busca de la respuesta que se perdió en aquel momento, el amor que tanto atesoraba amaneció muerto entre las sabanas y no quedó más opción que vagar por un zócalo que ahora lastima.

Afortunadamente el tiempo ha pasado y si el dolor no ha desaparecido al menos queda un refugio:

La presentación de un libro de poetas morelenses nacidos en los 80´s

El nombre: Canto de amates

La compilación llevada a cabo por Alejandro campos y Ricardo Arce

Al final, siempre habrá un rayo de luz para iluminarnos y en esta ocasión nace este libro lleno de poesía que nos recuerda que a pesar de que esta vida está llena de sombras y que parece que la política de mierda invade al país, siempre habrá espacio para la creación y el arte, que aun hay gente interesada en rescatar la belleza que existe en este mundo.

Por eso y con la poesía como testigo hoy me levanto con ganas de acabar el día.

 

La cama esta triste

Desde que te fuiste

Mi cama anda triste,

Tan triste que se le rompió una pata.

 

Ahora mi cama anda coja,

Y yo no cojeo con nadie.[1]



[1] “La cama triste” De la antología Canto de amates  por Ricardo Arce

miércoles, 6 de mayo de 2009

Una disculpa disimulada


Por las lunas nuevas; 
por las cosas revueltas que dan vueltas dentro de mí; 
por seis años de penas 
y por cosas que ni tan siquiera me atrevo a decir; 
perdón por mis pies siempre fríos; 
por la noche pasada, y por la otra, y por aquella también; 
perdón por el Gran Sinsentido; 
por querer comprenderlo y, sobretodo, por no comprender... 
Perdón. 

Y Dodó me observa, y yo le oigo rezar así: 
-Perdón por existir-. 

Nacho Vegas. “cajas de música difíciles de parar”

 




Escucho a Nacho y pienso en las cosas que se me van entre las manos. Siempre volteo en el instante que ya se ha ido y la soledad es la puta que nunca duerme en casa ajena.

 

El cambio de color

A un azul más rojo

Y la habitación

Con fotografías sepia

De cosas que no he olvidado.

Tus ojos flotando

En esta oscuridad tan blanca,

Y el disco que se repite sin sonar.

Un submarino creciente desde mi intestino

Y el café derramado entre las sabanas.

                Nunca te he visto pedir perdón.

Parece que por fin se acaba esta estampa de enfermedad que llevamos en la frente, lo que ahora preocupa es la locura de sentirse sano y querer volar.

martes, 28 de abril de 2009

Baile

Tapate el rostro amada mía,

Que la soledad se respira

Y al entrar destruye.

Cúbrete con una mascara

Que deje ver tan solo tus ojos

Llorando

Mientras me abrasas;

No olvides

Que en la eternidad

Tus labios no besaran

Más que aire

Y el aire

En estos días

Mata.

 

Aparecen por doquier rostro enmascarados, todo da la apariencia de ser un baile, y (como describiría Poe) todos temen ir al cuarto de terciopelo negro, aquel con apariencia tenebrosa donde la muerte asecha como un visitante furtivo, el aire cargado de un mal augurio, en esta gran fiesta-baile de mascaras los ojos se ven atormentados de un pánico que se respira, sin embargo uno no puede evitar imaginar ¿qué hay detrás de esas mascaras azules? Quizá el rostro lascivo que espera con ansias lamer un vientre encendido o la deforme corrupción de la vida en forma de un rostro surrealista (de aquellos que tienen la oreja  justo donde la boca y viceversa). Bueno solo queda suponer y esperar que esta nueva epidemia que la naturaleza a traído para deshacerse de nosotros, pase y el misterio se revele, por mientras habrá que quedarse encerrado en casa escribiendo historias sobre mascaradas y leyendo hasta que los ojos lloren y se caigan de maduros.

Me gustaría ahora compartir una frase que encontré en un blog:

“El miedo en que se vive hoy en México -como lo han comentado ya mis compañeras- es por la inseguridad que se respira y ahora resulta que respirar resulta peligroso.”[1]

martes, 21 de abril de 2009

De regreso

Existió un tiempo en que el tiempo se derramaba por tus caderas al compás de una danza rota.

No hay mañana, ni tiempo, ni abismos.

No hay verso que quede después del instante, ni suspiro que sepa hilar un futuro mayor al de un segundo.

 

De nuevo pasando por aquí, muy abrumado y estresado, pero feliz de haber leído unos cuantos libros de esos que se quedan por siempre. El primero es sputnik, mi amor  un libro de Murakami que sorprende y seduce y que se devora hasta el final, dejándolo a uno satisfecho. El segundo el guardián entre el centeno  de Salinger, en este me llev

e una sorpresa que me ha dejado intrigado, adentrarme en este lib

ro ha sido como adentrarme dentro de mi propia mente. Además de todo esto he sido publicado en una antología del 23° concurso nacional de creación literaria, aquí les dejo el link: http://www.itesm.mx/va/catedra/viandante/poesia_a_1.html.

Espero volver pronto.

Los dejo con mas fotografías:

 

El eco de un instante que se convierte en memoria.

lunes, 9 de marzo de 2009

Fotos

Es curioso, el tiempo pasó como un relámpago, encuentro las nostalgias que se me escapaban y la hoja aun permanece en blanco, no he visto a Lynch ni acabado a Céline, pero afortunadamente la poesía  se revela dentro de un disco que rescate de la colección de discos náufragos: Primer festival cultural del Sotavento, es el nombre de este disco que me ha brindado apoyo e inspiración.

Y en prueba de que te quiero/y sin vanidad ninguna/he de subir hasta el cielo/a brillar como la luna”

 

Esta vez los dejo con unas cuantas imágenes:

 

Los ojos se abrieron golpeando con fuerza la luz de aquella habitación vacía, el verso se torno puñal y golpeo con furia contra el viento.

                                      Escucha sus repiques de jarana vieja,

                                            Escucha su gemir pausado, que canta una decima perdida,

                       Habitando el silencio.