lunes, 9 de marzo de 2009

Fotos

Es curioso, el tiempo pasó como un relámpago, encuentro las nostalgias que se me escapaban y la hoja aun permanece en blanco, no he visto a Lynch ni acabado a Céline, pero afortunadamente la poesía  se revela dentro de un disco que rescate de la colección de discos náufragos: Primer festival cultural del Sotavento, es el nombre de este disco que me ha brindado apoyo e inspiración.

Y en prueba de que te quiero/y sin vanidad ninguna/he de subir hasta el cielo/a brillar como la luna”

 

Esta vez los dejo con unas cuantas imágenes:

 

Los ojos se abrieron golpeando con fuerza la luz de aquella habitación vacía, el verso se torno puñal y golpeo con furia contra el viento.

                                      Escucha sus repiques de jarana vieja,

                                            Escucha su gemir pausado, que canta una decima perdida,

                       Habitando el silencio.





lunes, 9 de febrero de 2009

¿Destino?

La cosa es más o menos así:
Clase de literatura clásica comparada nos solicita un ensayo sobre la antigüedad griega y mi cabeza se convierte en un abismo, todo entra pero nada sale…solo vacio, al fin he logrado comprar un libro de Celine “viaje al fin de la noche” y ansío poder empezarlo sin embargo me solicitan un nuevo ensayo (el tema aun esta por verse), compré terciopelo azul de Lynch y espero poder verla hoy, he tomado una jarra de agua y le he echado dos sobres de tang (uno de Jamaica y uno de naranja) y ahora me dispongo a descansar.
Les dejo mi ensayo para Literatura Clásica.
Es la Hora de las confesiones, ¿qué sucede cuando el destino es el camino que tomamos para evitarlo?
Destino interrumpido (y siete dioses)

Todo comienza cuando el deseo interrumpe en el Olimpo de nuestro cuerpo, las montañas sedientas de senderos que conducen a la poesía, imágenes que caen sobre ventanas abiertas, mientras en el vértice lejano en el que sopla el viento del destino lo vemos sentado leyendo las paginas hechizadas de un libro mitológico, el hermoso susurro de afrodita que le incita, mientras el relámpago surca los mares en busca de aquel verso extraviado, Afhit Hernández irremediablemente maldito, condenado por el tiempo a ser preso de los dioses, al final su poesía servirá como redención, será, pues, el rito antiguo que renueve las cosas.
“Soy de donde es la cruel poesía[1]” nos confiesa, pero ¿quién es Afhit? Afhit Hernández Villalba (Cuernavaca, Morelos, México, 1980) es Licenciado en Letras hispánicas, posee una Maestría en Literatura y un Doctorado en Letras. Ha publicado Los placeres y las ruinas y Cuerpo interrumpido (y siete sonetos). Es profesor de literatura clásica y moderna en el ITEMS. Campus Cuernavaca[2], sin embargo el sentido de ser va mucho mas haya de los títulos adquiridos o quizá todo se representa en el titulo más difícil por alcanzar y que Afhit armado con pluma en mano y mucho sentimiento, se ha ganado: Poeta. Afhit Hernández es un poeta en busca de la belleza y sus versos nos lo cuentan, pero dentro de esa belleza y esa búsqueda encontramos reminiscencias de una cultura antigua, la mitología que se cuela por medio del los versos, aquellas ruinas de dioses que visitamos mientras las horas pasan y aquel libro se escurre entre nuestros dedos , Afhit “no puede resistirse a las letras clásicas[3]” y la influencia de aquellos tragedistas clásicos y de la cultura griega se nota conforme viajamos a través de sus versos, pues el hombre es, en gran medida, su pasado.
El destino.
“Estamos equivocados, /como errada está la flecha que disparó el destino…[4]”, pues sí, nuestro condenado también es “victima del destino” de la flecha hiriente de Apolo que surca los aires, del relámpago de Zeus que nos atormenta, Afhit se da cuenta de que el destino se vuelve la herida que no cierra, el sendero que lo guía todo y por eso se queja y nos muestra como ese sendero suele estar equivocado, sin embargo “ …moribundo y ahogado en la belleza;/ando y desando a tientas mi destino.” Por que no hay opción mas que vagar, por que Afhit va caminando un sendero que se bifurca y desaparece y en el va sembrando poemas, así Afhit se acerca al destino, a aquel a quien incluso los dioses temen y por el cual se pierde la vida, El condenado viaja retando por que ya conoce su destino:” Ahora sé, como un augurio, /que mi vida acabará /como acaba un suspiro /o una tormenta.[5]”.
Los dioses y la muerte.
“Mi vida es un secreto, /hilo frágil a punto de la herida. /Hilo dorado /cabello naufrago de Venus.” Al final la comprensión del tiempo que se confunde, el pasado y el presente se entrelazan tejiendo aquel delgado hilo y dejan en el, las ruinas del siglo XXI para dar paso a la modernidad de la antigua Grecia, los dioses aparecen en la cima de un pecho que les sirve de morada, un Olimpo siempre erecto y la satisfacción de conocerse inmortal, porque en sus versos Afhit a conocido la muerte y encontró en la poesía aquel renacer eterno, sin embargo rehúye a los dioses por que “saben que no soy alado[6]”, crea por lo tanto aquel refugio de versos que al parecer le mantiene a salvo, que un día lo llevo a renacer como un fénix, entre la cenizas de un libro viejo, pero hoy, aquel verso aquella palabra se ha tornado, “la palabra maldita,/ me deja el cuerpo interrumpido /y me/ mata.[7]”Y muere constantemente mientras su cuerpo se desgarra en poemas y viaja hasta el tártaro y encuentra su parcas y pregunta “¿y mi cuerpo, /parcas,/qué será de mi cuerpo?” por que ahora el concibe la muerte como una extremidad mas, y así como dijera manos, pies, dice “bebo el sorbo diario que me ofrece, dulcísima, la muerte.[8]” porque en su soledad de saberse diferente, de conocer que no es un dios, vaga por los parajes de la muerte, anhelando despertar de aquel sueño, el que “pequeños dioses” se postran entres sus manos como pequeñas fichas de ajedrez, ofreciendo su hecatombe al único dios al que le es fiel, ofreciendo su piel a la poesía, ahora Afhit es irredento, pues a asesinado a sus dioses que han dejado de ser útiles, olvida a su Poseidón en aquellos mares lejanos, olvida su semen entre las piernas aun intactas de Afrodita, mientras anciana y decrepita atenea lo maldice, no queda nada mas que el vestigio de aquel relámpago que Zeus nos regalo, “yo solo vine a leer poesía” dice como apenado, mientras a su alrededor se propaga el rito, Dionisio esta borracho y Era a muerto:
“¿Qué dios se nutre con la farsa?”

El ocaso de los dioses y el renacer del mito:
Afhit Hernández escribe poesía en busca de la belleza y es inevitable encontrar en ese camino el contacto con el pueblo que en sus años de oro creía en la belleza, la mitología, el amor, la muerte y los dioses, todos se reflejan en sus versos, las grandes tragedias han dejado un abismo en el corazón del poeta, el destino siempre traicionero que viaje en línea curva, la parada ante el sueño que sirve como premonición, después del destierro Afhit llega a las ruinas de un esplendor y encuentra en esas ruinas la razón de su deseo: La Belleza. En el los limites de aquella cuidad reducida a recuerdos se ha sentado escribir, a su alrededor danzan los habitantes en trance conduciendo un cordero en su espalda, Afhit permanece inmóvil, la sangre cae como un remolino, la orgia y el rito, todo es inmensamente sagrado, la llamada de la muerte y el contacto suave de la lengua de una diosa, Afhit permanece inmóvil, lentamente sobre su cabeza una silueta diminuta se posa, es la figura de ares que ha venido a contarle su destino, las poesía se ha convertido en el móvil y en el futuro, la poesía es la cuidad y los dioses, Afhit lo sabe y permanece inmóvil, una lagrima rueda por su mejilla, lo comprende, una flecha traviesa su cuerpo, en su juventud conoció a una maestra, algo sabe de mitología, los versos de Afhit Hernández no son solo un presente materializado, son el vinculo con el pasado, con la creación del hombre, cada palabra que se escribe sobre el papel se realiza por medio del rito, el deseo de encontrar lo que se perdió en la arena donde afrodita nace, el deseo de aquel “cuerpo interrumpido”, Afhit confiesa:
“Últimamente, los poetas contemporáneos están muy preocupados por lo que se está produciendo en el país. Lo que escribió tal, lo que editó tal, quién ganó el premio tal. Creo que eso está muy bien porque legitima lo profesional de ser poeta. Sin embargo a mí nunca me atrajo.Lo que verdaderamente me atrajo es lo que ya no está aquí sino en sombra y viene a nosotros como la noche.[9]

Bibliografía:
Hernández Villalba, Afhit “Cuerpo interrumpido (y siete sonetos)” Ediciones Zetina, Serie Mayor, Cuernavaca, Morelos.
http://www.lasiega.org/index.php?title=Afhit_Hern%C3%A1ndez_Villalba%2C_de_%22Los_placeres_y_las_ruinas%22.
http://leon-alado.blogspot.com/2008/12/cuerpo-interrumpido-y-siete-sonetos.html
http://leon-alado.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=12
[1] Soneto numero 2 de cuerpo interrumpido y siete sonetos
[2] http://www.lasiega.org/index.php?title=Hern%C3%A1ndez_Villalba%2C_Afhit
[3] Nota requerida: http://www.lajornadamorelos.com/noticias/cultura/69826?task=view
[4] Sin fin de la muerte de el placer y las ruinas

[6] Las parcas I de cuerpo interrumpido (y siete sonetos)
[7] Las parcas VI
[8] Siete sueños de cuerpo interrumpido (y siete sonetos)
[9] Puerta de entrada: león-alado.blogspot.com

jueves, 5 de febrero de 2009

antes de dormir

Después de un arduo esfuerzo logro acabar Tokio Blues un bellísimo libro de Haruki Murakami y me doy cuenta que siempre hay un libro que nos espera para recordarnos lo que se nos escapa, pongo por millonésima vez a café tacuva y pienso en lo que se ha ido las amistades y la inocencia, tanta cobardía que avergüenza: me doy cuenta que no he escrito nada desde hace semanas, tengo miedo que después de tantas promesas aquel amor maldito me haya abandonado y la poesía no se acueste más en la cama esperando que le recite versos que simulan aquella flor que es hermosa por un instante y después marchita…como la soledad de no escribir.

Me meteré a bañar y quizás sueñe que Paulina he imagine que al final, regresare a los libros y a la poesía, y podre ver la cama y recitar.

¿Acaso dios nunca muere?... después de todo este mundo infinito se acaba en la pagina 367…

martes, 27 de enero de 2009

¿Confesiones?

Hace tiempo que no escribo por aquí:

La locura se amontona y crece como una árbol entre mis labios, compre un disco de los tacuvos y leo la iliada, me siento solo y mi corazón siempre se va en el autobús, las tardes son bastante largas y todo es tiempo y vacio, las palabras me golpean de vez en cuando, la poesía es la hemorragia que no ha sanado y los besos de ayer hoy aparecen como verbos que condenan, hace mucho calor y tengo sed de contacto con alguien, moldearé un amigo a mi medida.

Extraño el confort de no saber lo que sucede…


(Carlos Castañeda es el modelo. Contrataciones:...)


martes, 13 de enero de 2009

Bloqueo mental

Después de todo la inspiración se resiste, siento que me estoy muriendo, como si las palabras se me amontonaran en el cuerpo, se me hinchan las venas de puntos y comas y estuviera estreñido de verbos. Mi vida se detiene mientras no escribo y me siento impotente en estas noches en que la pluma no es mi amante de siempre.

Les dejo en la compañía de un poema que llego a mi por medio de dos personas que aprecio mucho (Ofelia y Afhit) y una película de la cual me enamore instantáneamente. El lado oscuro del corazón me llevó a conocer a Oliverio Girondo poeta al cual desconocía, pero también a revalorar a un poeta de esos que se dan por sentado; todos conocemos a Mario Benedetti, no lo dudo, todos intentamos conquistar a alguien con táctica y estrategia y escuchamos a Serrat cantar te quiero pero fue hasta esta película que fui capaz de conocer un lado diferente de Benedetti, un lado que parece opacado por sus poemas exitosos y que a veces nos deslumbra con más fuerza.

ROSTRO DE VOS

Tengo una soledad 
tan concurrida 
tan llena de nostalgias 
y de rostros de vos 
de adioses hace tiempo 
y besos bienvenidos 
de primeras de cambio 
y de último vagón.

Tengo una soledad 
tan concurrida 
que puedo organizarla 
como una procesión 
por colores 
tamaños 
y promesas 
por época 
por tacto y por sabor.

Sin un temblor de más, 
me abrazo a tus ausencias 
que asisten y me asisten 
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras 
de noches y deseos 
de risas y de alguna maldición.

Mis huéspedes concurren, 
concurren como sueños 
con sus rencores nuevos 
su falta de candor. 
Yo les pongo una escoba 
tras la puerta 
porque quiero estar solo 
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos 
mira a otra parte 
con sus ojos de amor 
que ya no aman 
como víveres 
que buscan a su hambre 
miran y miran 
y apagan la jornada.

Las paredes se van 
queda la noche 
las nostalgias se van 
no queda nada.

Ya mi rostro de vos 
cierra los ojos.

Y es una soledad 
tan desolada.

 

 

lunes, 12 de enero de 2009

Luz...


Creo que detrás de todo existe un trasfondo existencial pero por lo menos por ahora se me escapa de las manos:

Es la segunda noche que sueño con un cortometraje acerca de la locura, que, si las cosas salen bien, pronto estaré filmando.

Parece que el año nuevo se abre entregándome diferentes oportunidades pero por ahora dejo un poema que acabo de escribir, espero le guste:

(El poema se titula “Luz” , este intenta ser un medio no solo de expresión si no a su vez un camino hacia la experimentación de la lengua)

Luz:

La

       Habitación

                               Vacía.

Un destello de lucidez en la arteria femoral,

Golpes análogos en el pecho,

El contra pulso intrépido de las sombras en el diván:

                                           

                                                     L  u  z

Un brote amarillo se esparce entre tus piernas

Apareces tan dulce:       como un durazno

Mis labios encontrándose, rosando tus labios

Los ojos extraviados,

Unos pezones-luciérnaga volando.

                                                                    Anoche soñé contigo,

Estabas sola en medio de un océano de rosas,

A tu alrededor solo tinieblas,

Tocaste la punta de mi nariz

Y todo se hizo LUZ.

 

Te llamare…incendio, sol, foco de 100 wattz, lámpara fluorescente.

Te llamare dios y jugare a incendiarte.

 

                                         Anoche llegaste a mí, como un ángel y me besaste.

Ahora todo está demasiado oscuro

 

domingo, 11 de enero de 2009

Antes de dormir...

En  aquel lugar donde las olas parecen tan lejanas y el silencio siempre es acompañado por el incesante golpeteo del corazón dispongo mi último suspiro para encontrarme con aquellos brazos que siempre me reciben a regañadientes, inicia ahora un nuevo ciclo escolar que parece estar, junto con el nuevo año, embrujado, las horas vienen sin inspiración y una frase de conferencia me ha golpeado con fuerza: “antes de encontrar oro hay que cavar”.

Ahora un poco de chikita violenta para encontrar confort a la hora de dormir, quizás escriba algo…